jueves, 29 de mayo de 2008

Egberto Gismonti (1947 / ...)


Nació en Carmo, Río de Janeiro, el 5 de diciembre de 1947.

De familia de músicos, empezó a tomar clases de solfeo y de piano a los cinco años. Poco después, también empezó a estudiar flauta y clarinete, y ya de adolescente, aprendió a tocar la guitarra.

A los ocho años empezó a estudiar piano con los maestros brasileñoas Jacques Klein y Aurélio Silveira en un aprendizaje que duró 15 años. Por decisión personal se trasladó a Nova Friburgo, cerca de Rio, dónde se especializó en el conservatorio.

Por dependencia familiar, Egberto trabajaba el piano clásico por la tradición clásica de su padre, y la guitarra para complacer a su madre, italiana, que era muy aficionada a las serenatas.

A los 20 años fue premiado con una beca para proseguir sus estudios clásicos en Viena, beca que rechazó pues ya entonces se mostraba muy interesado en una vertiente más popular de la música.

En un intento de transponer la calidad polifónica del piano a la guitarra, se hizo fabricar a medida guitarras de 10, 12 y 14 cuerdas, y desarrolló una especial técnica personal para dos manos.

En 1968 su composición O sonho (El Sueño), arreglada por el mismo para una orquesta de 100 músicos, provocó enorme entusiasmo y ha sido grabada en 18 ocasiones por músicos de todo el mundo.

Poco después, dejó Brasil para trasladarse a París, dónde se convirtió en orquestador y director de la cantante francesa Marie Laforêt durante año y medio. Resultó decisivo para su trayectoria ser discípulo de los maestros Jean Barraqué, Anton Webern y Nadia Boulanger, terminando por realizar trabajos de consultor para Ygor Stravinsky.

La influencia de estos maestros vino a fortalecer el sedimento musical brasileño de la cultura musical propia de Gismonti, que ya estaba muy influenciada por tradiciones musicales indias y mestizas. Su interés por profundizar en las raices de la música autóctona brasileña la hace volver a Brasil en 1971.

Antes, en 1969, ya había publicado su primer disco, Egberto Gismonti, junto al compositor de bossa nova Paulo Sérgio Vale. En este año se presentó al Festival de San Remo en Italia. En 1970, hizo una turné por Europa, grabó dos sencillos en Francia, un LP en Italia, otro en Brasil (Sonho 70), y un LP más en Alemania (Orfeu Novo).

Antes, en 1969, ya había publicado su primer disco, "Egberto Gismonti", junto al compositor de bossa nova Paulo Sérgio Vale. En este año se presentó al Festival de San Remo en Italia. En 1970, hizo una turné por Europa, grabó dos sencillos en Francia, un LP en Italia, otro en Brasil, Sonho 70, y un LP más en Alemania, Orfeu Novo.

En 1971, de vuelta a Brasil, se establece en Rio, y realiza varios conciertos po9r el país. siendo incluídas sus composiciones en las películas A Penúltima Donzela, Confissões de Frei Abóbora y Em Família.

En 1972 graba Água e Vinho junto al poeta Geraldo Carneiro, y en 1973 con la formación "Egberto Gismonti e Adademia de Danças", tres discos para EMI, el último de los cuales supondrá un giro hacia un mayor trabajo instrumental.

Con temas de 25 minutos y una grabación muy cara con sintetizadores y orquesta, recibió una nota de EMI diciendo que sería el último disco de su carrera. Sin embargo, obtuvo el galardón de Disco de Oro en Brasil.

En 1974 acepta una invitación para dar un concierto en Berlin para el que invita a Hermeto Pascoal y Naná Vasconcelos. Durante este viaje conoce al presidente de ECM, Manfred Eicher, quien le invitaría en el 75 para grabar con ellos.

Desconociendo la importancia que a la larga íba a tener este sello, va posponiendo el proyecto hasta finales del 76, cuando acepta pensando que va a grabar con su grupo "all-stars" compuesto por Robertinho Silva en la percusión, Luis Alves en el bajo y Nivaldo Ornelas en el saxo y la flauta.

Pero la altísima tasa de salida de Brasil que el gobierno de la dictadura militar había impuesto de 7.000 dólares, hace que se decida a emprender el proyecto él sólo.

La casualidad quiso que encontrara al genial percusionista Naná Vasconcelos durante un viaje por Noruega, al que contó el proyecto y quien aceptó sin demasiado entusiasmo. El resultado fue su aún hoy muy repurado disco Dança das Cabeças, aunque inicialmente provocó todo tipo de controversias y desubicaciones, debido a lo inclasificable de su música.

En Inglaterra fue galardonado como mejor disco pop. En Estados Unidos como mejor disco de música de folklore extranjero. En Alemania, como gran obra de música clásica.

Dança das Cabeças cambió la vida de ambos. A partir de entonces Naná era requerido desde cualquier lugar del mundo para grabaciones y conciertos. Egberto, sin embargo, volvió a Brasil y se dedicó a investigar en la música de la Amazonia, cosa que ya había hecho en profundidad Vasconcelos con anterioridad a él. Su interés por la música de los indios le llevó a pasar periodos en la selva viviendo en tribus.

Dos años después grabaría también en ECM Sol do Meio-Dia junto al saxofonista Jan Garbarek, al percusionista Colin Walcott, y al guitarrista Ralph Towner, con amplia aceptación internacional. De su siguiente disco, Solo, grabado al año siguiente, sólo en EE.UU. se venderían más de 100.000 copias.

En 1981, de nuevo en ECM, graba Magico de nuevo con Jan Garbarek y Charlie Haden. El trio realizó una amplia tourné por Europa que culminó con la grabación de Folksongs.

Este mismo año graba con su formación Academia de Danças, con Naná en la percusión, Mauro Senise al saxo y la flauta, y Zeca Assunção al bajo, el disco doble Sanfona.

Con Vasconcelos grabaría de nuevo en 1985 Duas Vozes. En 1989 grabó Dança dos Escravos y en 1990 Amazonia.

Después de una gira por Estados Unidos, graba en 1990 Infância, junto a Nando Carneiro en la guitarra y teclados, Zeca Assumpção en el bajo y el chelista Jaques Morelembaum. Con este mismo grupo grabó en 1993 Música de Sobrevivência.

En 1997 graba junto a la Orquesta Simfónica de Lituania el disco Meeting Point. también para ECM. Antes, en 1996, de nuevo junto a Nando Carneiro y Zeca Assumpção, había grabado Zig Zag.

En el campo de los negocios, fundó el sello Carmo con el que ha realizado proyectos en colaboración con ECM.

La valoración de este multiinstrumentista y compositor, marcado profundamente por la música de Villa-Lobos, pero también por las raices de la música brasileña, del choro a la batucada, pasando por la música de los indios amazónicos, y terminando en los nordestinos forró, frevo y baião es ampliamente reconocida a nivel internacional.

Gismonti captura la complejidad del alma brasileña, a veces de forma primitiva, a veces sofisticada, y la proyecta con una visión muy personal dónde están presentes sus muchos años de formación clásica, (en ocasiones se detectan influencias en conceptos de orquestación y acordes vocales de Ravel), y dónde el papel del jazz juega un papel fundamental.

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