sábado, 23 de enero de 2010

CLONAID




Clonaid: ¿Bebés clonados o una farsa?


Desde que la oveja Dolly despertó en todo el mundo un gran interés por la clonación, han corrido ríos de tinta (y de bits) intentando determinar la conveniencia o no de aplicar métodos similares en humanos. Mientras tanto, la empresa Clonaid asegura que desde el 2001 es capaz de clonar humanos, y que lo ha hecho en varias oportunidades.

Mas que menos, todos sabemos cual es el método empleado por los humanos para hacer bebes. Ha funcionado durante millones de años, y resulta efectivo, barato y hasta entretenido. Pero existe otra forma de obtener humanos nuevos, sin necesidad de utilizar la fecundación tal como la conocemos. Ese proceso se conoce como “clonación”.

Contrariamente a lo que se cree, la palabra “clon” es muy antigua. Proviene del término griego con el que se designaba a los retoños, y hoy designa a un individuo genéticamente idéntico a otro, del cual proviene por reproducción asexuada o por reproducción sin fecundación.

Si bien en la naturaleza existen los clones (como los protozoos, organismos unicelulares que se reproducen por mitosis), los seres mas complejos emplean mecanismos de reproducción sexual. Sin embargo, es posible extraer el núcleo de una célula adulta e introducir su el material genético en un óvulo previamente enucleado. Este proceso da vida a un embrión genéticamente idéntico al adulto del que se obtuvo la célula de partida. Puede ser implantado en el útero de una madre portadora y desarrollarse normalmente. Más o menos así es el proceso que en 1997 permitió el nacimiento de la oveja Dolly.

Dolly fue el pistoletazo de partida que inauguró una carrera que daría como resultado el nacimiento de todo un zoológico clónico, formado por cabras, vacas, cerdos, ratones, gallinas y gatos, entre otros. Sin embargo, las legislaciones de casi todos los países del mundo prohíben expresamente la aplicación del método mencionado en humanos. Existe una empresa llamada Clonaid que asegura ser capaz de obtener clones de humanos perfectamente sanos, y que además lo ha hecho en al menos seis oportunidades. Pero... ¿Qué se sabe de Clonaid?

Clonaid es una empresa formada por los Raelianos, que son una secta científico religiosa con sede en Québec (Canadá). Creada por el francés Claude Vorilhon, sus integrantes afirman que los seres humanos fueron clonados por una raza extraterrestre a partir de su propio ácido desoxirribonucleico (ADN). En junio de 1997, pocas semanas después del existo de Dolly, la secta propuso a través de Internet el servicio de clonación de humanos para parejas estériles, al precio de 200.000 dólares.

En ese momento, la comunidad científica no hizo demasiado casi a la afirmación de los Raelianos, al fin y al cabo, clonar a Dolly había supuesto un esfuerzo de años y millones de dólares. Era muy poco probable que Clonaid pudiese elevar la baza. Pero en marzo de 2001 el millonario estadounidense Mark Hunt ofreció financiar el proyecto de Clonaid para obtener un clon de su hijo muerto. Cinco meses más tarde, los voceros de la empresa afirmaron que estaban listos para hacer el trabajo. Pero antes de poder obtener resultados, Hunt se retiró del proyecto aduciendo que la directora de Clonaid, Brigitte Boisselier, lo utilizaba solamente para aparecer en los medios de comunicación.

Esto no amilanó a Clonaid, que el 27 de diciembre de 2002 anunciaba el nacimiento del primer clon humano. Se trataba, según ellos, de una niña llamada Eva. Boisselier prometió someter a la niña a pruebas de ADN para certificar la veracidad de la noticia. Sin embargo, a los pocos días y aduciendo que los padres habían decidido no permitir las pruebas hasta que se les garantice la custodia de la bebé, los análisis fueron suspendidos indefinidamente.

Pero la empresa siguió trabajando. En 2004, Clonaid anunció a la prensa en Sydney (Australia), que había nacido su sexto clon. Se trataba de un varón, nacido el 5 de febrero en un hospital de esa ciudad. Brigitte Boisselier informó que los padres del niño eran infecundos, que el padre fue el donante de las células necesarias para crear al niño y que la madre los gestó en su propio útero. Boisselier también se encargó de aclarar que el bebé, como los otros cinco nacidos antes, gozaba de perfecta salud y que sus reacciones eran completamente normales.

El entonces ministro de Salud Australiano, Tony Abbott, se mostró ligeramente escéptico con las declaraciones de Clonaid. En un párrafo de sus declaraciones a la prensa el ministro se refirió al anuncio de la empresa como “el equivalente médico de las historias sobre objetos voladores no identificados.” Y se encargó de destacar que la clonación es peligrosa, ilegal e inmoral.

Actualmente, y quizás por la falta de pruebas de los resultados obtenidos, la empresa mantiene un perfil bajo que la mantiene bastante alejada de los medios de comunicación. No obstante, en su pagina Web puede leerse que tienen 250 pacientes “en espera” para someterse al proceso de clonación.

En su sitio web puede leerse que la clonación es un método ideal para recuperar seres queridos que ya no están, o para obtener órganos de recambio en caso de ser necesario. También resaltan la utilizad de sus métodos para atacar enfermedades como el Parkinson.

Quizás en 2002, cuando anunciaron el nacimiento de Eva, Clonaid haya gozado de fama y del beneficio de la duda sobre la veracidad o no de sus resultados. Actualmente, y a pesar de los anuncios de nacimientos exitosos, la comunidad científica se muestra cada vez más escéptica. Y la aparición permanente de trabas a la hora de someter a alguno de los niños en cuestión a un análisis de ADN que pueda despejar las dudas sobre su origen ayuda bastante poco a cambiar esta situación. El hecho de que sus directores crean que somos clones de extraterrestres tampoco resulta demasiado serio.

Por lo pronto, si necesitas un clon y tienes los 200 mil dólares disponibles, Clonaid es tu única alternativa de lograrlo.

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27/12/2002
Clonación

Ha nacido el primer ser humano clónico, afirma la empresa Clonaid



La presidenta de la empresa Clonaid, Brigitte Boisselier, y miembro de la secta de los raelianos anunció el pasado día 27, el nacimiento del primer ser humano clonado, supuestamente concebido con éxito con material genético de una mujer de 31 años de edad de nacionalidad estadounidense. La doctora ha advertido que en los próximos meses nacerán otros tres bebés.

Brigitte BoisselierLONACION HUMANA CLONACION HUMANA  MIA08 - MIAMI, 27/12/02.- Brigitte Boisselier, presidenta de Clonaid, anunció el nacimiento del primer ser humano clonado concebido con material genético de su madre, hoy en una conferencia de prensa ofrecida en Miami. La veracidad del alumbramiento de la niña clonada será confirmada dentro de una semana por un grupo de científicos independientes. EFE/HEP/img/bal
Brigitte Boisselier
El supuesto bebé clónico, es una niña que nació por cesárea el jueves, día 26, a las 16.55 GMT, en un lugar que la presidenta de Clonaid, Boisselier, no quiso desvelar. Según la doctora, "Eva", como se le llama al bebé con el fin de ocultar su identidad, pesó al nacer 3,150 kilos y es una copia genética exacta de su madre, una mujer estadounidense de 31 años de edad.

Esta es la única información que Clonaid dio en la multitudinaria rueda de prensa celebrada en un hotel de Hollywood Beach, a uno 40 kilómetros al norte de Miami. Boisselier, que es obispo de la secta liderada por Rael, quien sostiene que los humanos fueron clonados por extraterrestres hace 25.000 años, y la portavoz de Clonaid, Nadine Gary, afirma que los detalles se mantienen en secreto para proteger a la niña y a su familia. La identidad de la madre y del bebé al que se le ha llamado ante la prensa "Eva", se mantienen en secreto.

"Creo que cada padre tiene la opción de elegir al hijo que quieran, inclusive si no tienen ningún problema de fertilidad", dijo Boisselier. "¿Quiénes somos para decirle a los padres qué es lo que deben tener?".

Clonaid que ha concedido los derechos de filmación del parto con una productora estadounidense que está realizando un documental, se ha comprometido a permitir a un grupo de científicos independientes realizar las pruebas de ADN necesarias para constatar que el bebé es una réplica genética, un clon, de su madre. Por el momento, Boissilier no ha presentado ninguna prueba, ni información precisa sobre el proceso seguido para la clonación que ha sido semejante al llevado a cabo en Gran Bretaña con la oveja "Dolly", en 1997.

En cuanto a las cuestiones sobre defectos encontrados en animales clonados, Boisselier se mostró convencida que no son consecuencia de la clonación: "sus razones son absolutamente irracionales cuando hablan de defectos. Siempre olvidan mencionar que son los mismos que se producen con fertilización in vitro, no lo dicen porque tendrían que reconocer que no es un problema con la clonación sino con la reproducción asistida".



Además de los raelianos hay otros grupos que han afirmado intentar activamente la clonación humana, como el caso del médico italiano Severino Antinori, quien en los últimos meses ha dicho en reiteradas ocasiones que hay una mujer en avanzado estado de gestación que espera dar a luz el próximo mes de enero, un bebé clonado. Otro científico, el norteamericano Panos Zavos, afirmó estar también a la carrera para conseguir el primer bebé clonado.



ClonaciónSCIENCE AUSTRALIA CLONING EMBRYOLOGIST DEMONSTRATES CLONING PROCEDURE NEAR MELBOURNE  Lan Wu, embryologist at Clone International which has won the rights to commercially exploit cloning technology, demonstrates the procedures at the company's Weribbee headquarters near Melbourne in this August 9, 2001 picture. The Australian cloning company aims to export copies of top Australian cattle worldwide and to run off local copies of elite animals from Britain and elsewhere to guard against gene destruction because of foot and mouth disease. Backed by a group of entrepreneurial scientists, Clone International has bought an exclusive licence in Australia and New Zealand for the technology which produced the world's first cloned animal, Dolly the sheep, in Scotland five years ago.      AUSTRALIA OUT NO ARCHIVE NO ONLINES NO SALES        REUTERS/The Australian/Graham Crouch REUTERS
Clonación
¿Futuros nacimientos?
La presidenta de Clonaid ha afirmado que la próxima semana nacerá otro niño clonado en el norte de Europa. Además, nacerán otros tres más a finales de enero o principios de febrero en Estados Unidos y el continente asiático, uno de los cuales será una niña hija de una pareja lesbiana.

Boisselier afirma que después de estos nacimientos Clonaid, que es una empresa con fines de lucro, hará otros 20 nuevos implantes para comenzar a satisfacer "una lista de miles de personas que han recurrido a nuestros servicios".

Además de los raelianos hay otros grupos que han afirmado intentar activamente la clonación humana, como el caso del médico italiano Severino Antinori, quien en los últimos meses ha dicho en reiteradas ocasiones que hay una mujer en avanzado estado de gestación que espera dar a luz el próximo mes de enero, un bebé clonado. Otro científico, el norteamericano Panos Zavos, afirmó estar también a la carrera para conseguir el primer bebé clonado.


miércoles, 20 de enero de 2010

LOS NAZIS EN ARGENTINA

En La Falda, fantasmas nazis sobrevuelan el Edén

Un documento del FBI fechado cuatro meses después del suicidio de Hitler alertaba sobre la posibilidad de que el Führer huyera con destino al hotel de sus amigos, el Edén, en Córdoba.

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El hotel Edén hoy. Durante la guerra sus dueños -amigos de Hitler- recaudaban dinero para el nazismo.

Sesenta años después de la capitulación del Tercer Reich, firmada el 8 de mayo de 1945, el Hotel Edén de La Falda, uno de los más acabados íconos hitlerianos de Córdoba, espera una licitación milagrosa que lo salve de una vez del abandono en que se encuentra.

Ruinoso y desde hace años a punto de derrumbarse, sus viejas paredes a medio empapelar encierran el prólogo a la historia negra de los nazis llegados a la Argentina al amparo del primer gobierno peronista.

Sus propietarios durante la guerra, Walter e Ida Eichhorn, habían sido amigos personales de Adolf Hitler y algunos de sus oficiales de estado mayor, y el 17 de setiembre de 1945 el FBI norteamericano llamaría la atención sobre la pareja y su hotel: "Si el Führer tuviera en algún momento dificultades, él podría encontrar un refugio en La Falda, donde ya se han hecho los preparativos necesarios".

El documento está fechado cuatro meses y diez días después de que Hitler se suicidara en el búnker de la Cancillería, en Berlín, y forma parte de una serie en la que el FBI investigó la supuesta huida del jefe nazi hacia la Argentina, una hipótesis que resultaría disparatada.

Recaudación en las sierras

La atención de los americanos sobre el matrimonio Eichhorn había comenzado a manifestarse meses antes del fin de la guerra, cuando consiguieron recopilar información de inteligencia en Buenos Aires que los comprometía.

En pocas semanas, el FBI había descubierto que la relación entre el führer y los dueños del Hotel Edén era más que estrecha, y que los Eichhorn no sólo eran nazis confesos y activos, sino que además habían actuado como recaudadores de dinero durante la campaña de Hitler para acceder al poder.

Ya en 1935, durante un viaje a Europa de la pareja, el 15 de mayo habían sido recibidos en la Cancillería del Reich y condecorados por el jefe del partido. "Querido camarada Eichhorn", había dicho un solemne Adolf Hitler ese día. "Desde su ingreso en 1924, usted y su esposa han apoyado al movimiento nacionalsocialista con enorme espíritu de sacrificio y acertada acción, y a mí personalmente, ya que fue su ayuda económica la que me permitió -en el verdadero significado de la palabra- seguir guiando la organización".

La colaboración seguiría en los años siguientes hasta tal punto que Ida Eichhorn y su esposo, en las sierras, durante el verano de 1944, recaudarían el equivalente a 30 mil marcos de la época, que habían enviado a Berlín a nombre del ministro de Propaganda, Joseph Gobbels.

En los últimos meses de la guerra, según recuerda el historiador local Carlos Panozzo, La Falda pasaría de ser un centro de recaudación a un lugar de refugio: en el puesto policial cercano al Edén de los Eichhorn, 1.200 alemanes recién llegados iniciarían el trámite para obtener documentos argentinos, alegando que estaban radicados allí.

Un hotel muy particular

Los Eichhorn habían llegado a La Falda en 1912 y compraron el Edén a otros alemanes que habían comenzado a explotarlo a finales de siglo. A partir de entonces, se iba a convertir en un hotel de cien habitaciones y cuarenta baños; comedor para 250 personas, bodegas repletas, salones decorados con araña de Murano y mármoles de Carrara, donde las familias más aristocráticas de la Argentina llegaban con su propio personal de servicio a pasar largas temporadas.

Según los registros de huéspedes, que aún se conservan, en el Edén se alojaban científicos como Albert Einstein, poetas como Rubén Darío, presidentes como Julio Roca y Agustín P. Justo, y príncipes como el italiano Umberto de Saboya. Las instalaciones contaban con un cine propio, frigorífico y generadores de energía, el crecimiento de La Falda se construiría a la sombra de su influencia.

Sin embargo, a partir de los años treinta el hotel iba a adquirir algunas características particulares. Viejos empleados todavía recuerdan los utensilios de cocina grabados con la cruz esvástica, y según reconstruye el historiador Panozzo, "los discursos y arengas de Hitler, en su mo

mento de mayor auge, eran captados por una antena de onda corta levantada en el techo del Edén, y retransmitidos dentro y fuera del hotel por altoparlantes".

En uno de los salones reservados del hotel, un gran retrato de Hitler, autografiado, presidía las ceremonias privadas de los Eichhorn. Viejas fotografías de Arturo Francisco, el primer fotógrafo de La Falda, muestran el retrato rodeado de ofrendas florales, como si el salón fuera un lugar de culto.

Una carta de los Eichhorn a unos amigos alemanes, reproducida en un film documental, dice textualmente: "(...) La Falda es enteramente obra nuestra y por lo tanto tiene un fuerte tinte alemán. Obviamente, nos hemos preocupado muy bien en que el pensamiento político de toda nuestra gente sea sin excepción nacionalsocialista".

El mito de la fuga de Hitler

El documento del FBI que pone en evidencia a los Eichhorn plantea también la sospecha de que Adolf Hitler hubiese podido escapar de Berlín y refugiarse en las sierras cordobesas. Hasta hace pocos años la sospecha había dejado lugar a la leyenda, y en La Falda todavía se podían escuchar testimonios de quienes juraban haber visto al führer caminando por allí.

Uno de esos presuntos testigos era una ex empleada del hotel, Catalina Damero, quien fantaseaba con haberle llevado la comida a Hitler, "a quien los Eichhorn alojaban en una habitación reservada del hotel".

Aunque esto no fuese cierto, la historia del Edén había estado muy ligada al nazismo, y tras el fin de la guerr los vientos cambiaron brutalmente para los alemanes de La Falda. Tras el armisticio, del cual hoy se cumplen sesenta años, un grupo de militantes antinazis derrumbó el águila que coronaba el capitel del edificio, y de la noche a la mañana las casas de los Eichhorn y sus amigos aparecieron pintadas con la "V" de la victoria que habían popularizado Winston Churchill.

Uno de esos antinazis había sido Ernesto Guevara Lynch, el padre del Che, a quien muchas veces había llevado en sus correrías por las sierras para espiar a los Eichhorn.

El final del Edén

Tras la rendición de Alemania, a la que Argentina había declarado la guerra sólo unas semanas antes, el hotel le fue expropiado temporalmente a los Eichhorn, como parte de la "propiedad enemiga" que había en el país.

Sus instalaciones iban a servir, en las semanas siguientes, para la internación del embajador japonés y todo su cuerpo diplomático, quienes habían quedado prisioneros con la derrota del Eje. Permanecerían allí durante ocho meses, al cabo de los cuales el Edén entraría en una especie de cono de sombras y más tarde no se podría saber con certeza ni quiénes eran sus dueños. Una de las versiones más insistentes era que se lo había quedado Juan Duarte, el hermano de Eva Perón, que a la vez era el secretario del presidente.

Con los años, otras historias de nazis circularían por allí. Adolf Eichmann y su familia, por ejemplo, visitarían con frecuencia La Falda, y Adolfo, uno de los hijos del autor de la "solución final", se casaría con la hija de un ex jardinero del hotel llamado Pummer.

También un ex marino del acorazado "Graf Spee" Erich Müller formaría matrimonio con María Zárate, quien había sido camarera del Edén.

Ahora, sesenta años después del fin de la guerra, ese ícono nazi de las sierras cordobesas espera una licitación que lo salve del derrumbe. Su historia, sin embargo, sobrevivirá a cualquier contingencia: será para siempre el hotel donde el FBI sospechó que se escondería Adolf Hitler, si hubiera conseguido escapar a la Argentina.

Jorge Camarasa

Elogio de la diferencia

En su libro "El Hotel Edén de La Falda", el historiador Carlos Panozzo reproduce una carta que el 28 de enero de 1930 un grupo de alemanes de la zona envió al ministro de Obras Públicas de Córdoba. En el documento, suscripto por veinticinco habitantes de Villa Edén, la zona que rodeaba al hotel, los vecinos reclamaban que no querían integrarse a La Falda ni a su municipio. Las razones que alegaban era que sus chalets estaban mejor construidos y sus calles mejor delineadas, y que el pueblo era "una población como cualquier otra, donde sus habitantes ejercen actividades propias de toda agrupación de gente".

El mismo día, en otra carta dirigida a una tal "señora Seyppel", Walter Eichhorn le pide que apoye este movimiento separatista y culmina despidiéndose: "Esto hará bien a todos. En nombre de Dios, saludos a todos nosotros y salve al Tercer Reich".


fuente: diario Rio Negro

martes, 29 de diciembre de 2009

La historieta argentina

Historia

La historieta argentina comienza su historia a finales del siglo XIX, en la revista Caras y Caretas, donde aparecen los primeros relatos ilustrados y la inclusión de globos de diálogo en el dibujo. La historieta seguirá desarrollándose en el país hasta lograr el nivel más alto entre las décadas de 1940 y 1960, la llamada "Época Dorada". Luego de esta etapa la historieta nacional irá decayendo hasta llegar al punto de no existir ninguna publicación del género en la década de 1990 (exceptuando los autores que se autopublicaban). A partir de los años 2000 se ha intentado revalorizar el género, por medio de recopilaciones de viejas historietas. Un hecho significativo ha sido la vuelta a los kioscos de la mítica revista Fierro, que cuenta con los autores más reconocidos del país
Los inicios en la prensa satírica (1863-)


A finales del siglo XIX, un grupo de importantes ilustradores europeos (franceses y españoles principalmente) que se habían formado en la caricatura y la sátira empezarían a desarrollar su trabajo en las siguientes publicaciones de Buenos Aires:

* El Mosquito, un periódico dominical de características "satírico-burlescas", cuyo primer ejemplar salió el 24 de mayo de 1863 y el último, el 16 de julio de 1893. La parte gráfica, principal atractivo del periódico, consistía en caricaturas de los personajes y hechos del momento. Sus colaboradores más reconocidos fueron Meyer y Enrique Stein.
* Don Quijote del español Eduardo Sojo, publicada entre el 16 de agosto de 1884 y el 1 de noviembre de 1905, que se dedicaba a la publicación de humor político crítico y mordaz con el poder de la época, lo que acarreó presiones, secuestros de ejemplares y censura, e incluso Sojo fue encarcelado en algunas ocasiones. Entre las plumas de la revista se contaban el propio Sojo, Manuel Mayol y, ya hacia el final de la publicación, Manuel Redondo.
* PBT publicada desde el 24 de septiembre de 1904 por Eustaquio Pellicer albergó en sus páginas los trabajos de dibujantes como Manuel Mayol, José María Cao, Sanuy, Navarrete, Fortuny; y redactores como Bosco, Molina, Castro Rivera, Eusebi, entre otros.

Un nuevo lenguaje (1912-)


La revista Caras y Caretas fundada por Eustaquio Pellicer en 1898 y dirigida por Fray Mocho será la primera donde además de la sátira política se empiecen a ver relatos costumbristas. En 1912 se publica en ella la primera historieta que se hace eco de las novedades estadounidenses, pues incorpora personajes fijos, continuidad y globos de diálogo:[5] Se trató de la tira Viruta y Chicharrón,[1] cuyo autor es incierto.[6] Hay quien sostiene que al principio era realizada por un autor estadounidense, del cual no se conoce el nombre y luego sería continuada por Manuel Redondo, Juan Sanuy, o ambos;[7] y otros que asignan su autoría a Manuel Redondo,[8] e incluso otra versión afirma que los autores eran Manuel Redondo con la colaboración de Sanuy, siendo los personajes "la versión vernácula de SpareRibs and Gravy, dos personajes de Geo Mac Manus".[9] [10] Un año más tarde se publicó, también en Caras y Caretas, la historieta de Redondo llamada Sarrasqueta, la cual se mantuvo hasta la muerte del autor. Esto (la publicación de las tiras en Caras y Caretas) da a la historieta argentina una particularidad distintiva: en general, el cómic nace en las páginas de un periódico, mientras que en este caso aparece en una revista específica y representante del humor, gráfico y escrito.[6]

Ya en 1916 y en la revista El Hogar, aparecen Las Aventuras del Negro Raúl del argentino Arturo Lanteri. El personaje se caracterizaba por aspirar a una vida que su condición social no le permite alcanzar. Esta historieta no contaba con globos sino con textos, cuartetas rimadas, al pie del dibujo.[1]

También en este año, en la revista PBT, se publica Aventuras de un matrimonio aún sin bautizar, más tarde llamada Las Aventuras de Don Tallarín y Doña Tortuga, obra de Oscar Soldati, con un planteo técnico y temático sin precedentes en el país. En 1918 Mundo Argentino publicó Las aventuras de Tijerita, de Lanteri.[9]

Fundada en 1919 por Constancio Vigil, Billiken fue la primera revista infantil en incluir historietas. En sus páginas se pudieron (y pueden, porque aún se publica la revista) ver obras de Gastón Leroux, Fola, Vidal Dávila e historietas estadounidenses, siendo incluso la primera en publicar Superman.


La popularización de la historieta (1920-)

En esta década, precisamente en 1920, La Nación se convierte en el primer diario argentino en publicar historietas. La obra elegida fue Bringing Up Father de George McManus, traducida como Pequeñas delicias de la vida conyugal y sus protagonistas como Trifón y Sibebuta.
(De derecha a izquierda y de arriba hacia abajo): Colonese, Arístides Rechain, Ángel Borisoff, Ferroni, Videla, Ramón Columba, Valdivia, Eduardo Álvarez y Siulnas.

En la revista El Hogar y salida de la pluma de Lanteri, aparece en 1922 la exitosa Aventuras de Don Pancho Talero de la cual más tarde surgieron dos exitosos films basados en el personaje.[11] [12]

Es evidente el auge del medio teniendo en cuenta que casi toda revista de actualidad de la década contenía historietas. Se pueden mencionar en primer lugar a las revistas El Suplemento: Panitruco (dibujos de un debutante Dante Quinterno y guión de Leroy); La Novela Semanal: Página del Dólar (1923) (auspiciada por la marca de cigarrillos Dólar) y La Familia de Don Sofanor (1925) de Arístides Rechain, Andanzas y desventuras de Don Manolo Quaranta (1926), primer personaje creado por Dante Quinterno, La barra de Candelario de Gutiérrez y Pepinito y su novia de González Fossatt; Mundo Argentino: Anacleto (1924) de Lanteri , Firulete y Retacón (1924) de González Fossat y el primer éxito de Quinterno, Don Fermín (más tarde Don Fierro); Femenil: Pantaleón Carmona (1927) de Messa y Las hijas de Pastasciuta (1928) de Oscar Soldati.[9] [11] [13]

En 1922 nace Páginas de Columba, del dibujante argentino Ramón Columba, quién le dio lugar al desarrollo de artistas locales. Es en esta revista donde se publica Jimmy y su pupilo (1924) de Gónzalez Fossat, considerada la primera historieta deportiva y que además fue la precursora del clásico continuará, marcando así que la historia tenía continuidad en el número siguiente y no se trataba de historias aisladas.[12] De esta publicación en 1928 se desprende la primera revista que contenía únicamente historietas: El Tony.
Oscar Blotta.

Al notar que la publicación de Bringing Up Father tuvo éxito, los responsables del diario La Nación deciden incluir una segunda obra del género en 1926: Betty de Charles Voight.[9] El 26 de septiembre de 1928 aparece el primer número de El Tony (sucesora de Páginas de Columba).[6] Se trata de un semanario de 16 páginas, impreso a una tinta de color. El proyecto era publicar adaptaciones de famosas novelas de aventuras: tarea que recae, principalmente, sobre Raúl Roux.[14] El 19 de octubre hace su aparición uno de los personajes de mayor importancia en la historieta argentina: el indio Patoruzú. Lo hace como personaje secundario de la tira Las Aventuras de Don Gil Contento (previamente llamada Un porteño optimista)[9] publicada en Crítica que es levantada al poco tiempo y su autor, Dante Quinterno muda al diario La Razón.

En 1929, también en Crítica se publica una historieta de carácter serio: El Tigre de los Llanos, obra de Raúl Ramauge en la cual se narraba la vida de Facundo Quiroga recurriendo a grandes cuadros de textos, pero sin utilizar globos de diálogo.[9] Completan la serie de relatos argentinos realizados por este autor: La estancia del ombú, Marta Riquelme, Martín Fierro y Vida de Manuelita Rosas.[14]

Ya en los años 30, el diario La Opinión publica Ramona, una tira firmada por Lino Palacio (quien en 1934 publica Don Fulgencio en La Prensa) y Caras y Caretas presenta Las desventuras de Maneco de Linage, personaje de cierta popularidad en la época.[9]

El Diario Crítica se convierte en el primero en publicar un suplemento de historietas a color en el año 1931 y es para esa época el periódico de mayor tirada en habla hispana con 352.432 ejemplares.[14] Durante ese año el diario sufrió una clausura que sería levantada más tarde. El mismo año la tira Don Julián de Montepío, de Quinterno, es renombrada debido a la popularidad que obtiene un personaje secundario: Patoruzú, quién pasa a convertirse en la estrella de la publicación que toma su nombre en agosto.

En 1935, Quinterno muda nuevamente sus personajes, esta vez al diario El Mundo y funda al mismo tiempo el primer sindicato de historietistas del país: el Sindicato Dante Quinterno.

Un año más tarde, Quinterno saca a la venta una revista a la que nombra como su personaje más famoso, cuyo primer número se agotó el mismo día de su aparición.[6] Al comienzo incluye recopilaciones de las tiras aparecidas en El Mundo y luego comienzan a producirse nuevas, a su vez que la revista es completada por otras creaciones: Hernán, el Corsario de José Luis Salinas, Ventajita de Blotta y Juliá, María Luz de Battaglia, además de varios personajes creados por Eduardo Ferro (Bólido, Pandora, Tara Service, entre otros). Patoruzú, además, contaba con artículos que completaban la publicación.

El año 1937 vio el nacimiento de una nueva serie humorística en la revista ¡Aquí está!: Conventillo, obra de Héctor Torino. Esta tira cambió de nombre varias veces durante los cuarenta años de su existencia y contó con la aparición de un personaje reconocido popularmente: Don Nicola. Ese mismo año, salió a la luz una nueva revista: Pif Paf, que rompió con el modelo de historietas con extensas descripciones literarias de la acción (presente en El Tony) con un nuevo formato y distribución en página de las series.[11] [15]
La Época Dorada (1943-1960)

Para el teórico Oscar Masotta:
A mediados de los años cuarenta la publicación de tres revistas inicia una nueva era, una edad de oro que no se prolongará en cambio mucho más allá de la entrada de los años sesenta: Rico Tipo (1944), Patoruzito (1945) e Intervalo (Editorial Columba, 1945). Suben de inmediato las cifras de venta. Se crea entonces un sindicato argentino, Surameris, que asociado con la Editorial Abril será el encargado a comienzos de los años cincuenta de traer al país al grupo italiano de Pratt y Ongaro.[16]

Oscar de Majo agrega:
Pero, fundamentalmente, el inicio de la época de oro lo marca la aparición y consolidación de la historieta "seria", "adulta", que le valdrá el mote de "literatura dibujada", y que se apoya en la fundación, en 1945, de la revista Intervalo, también de Editorial Columba, que viene a llenar el "bache" y completa el espectro que se da con Billiken, para los chicos; Patoruzito, para los jóvenes, e Intervalo, para los adultos.[6]
Divito

Uno de los puntos de inflexión en la forma de hacer historietas que caracterizó a este periodo fue consecuencia de la urgencia por apurar la producción editorial, estandarizando las series. Este hecho fue el surgimiento de un nuevo rol: guionista, tarea que recayó en las manos de escritores, periodistas y redactores publicitarios, quiénes carecían de una técnica de los cómics: Vicente Barbieri, Isaac Aisenberg, Conrado Nalé Roxlo y Manuel Peyrou. Todavía no existía una conciencia de cómo podía estructurarse una relación entre guionista y dibujante. En parte esto se podía ver en el tamaño desmesurado de los bloques de texto que a veces llegaban a desplazar al dibujo a un segundo plano. Leonardo Wadel es, por el contrario, uno de los primeros guionistas que se despegan de esta concepción de la historieta como lenguaje subsidiario de otros géneros. Comenzó a publicar en 1936 la serie Kharú, el hombre misterioso con dibujos de de Carlos Clemen en la revista Mustafá.[17]

En el mes de noviembre de 1944 comenzó a publicarse una de las revistas que más repercursiones tuvieron en el medio gráfico: Rico Tipo. Su creador, Guillermo Divito, había sido hasta ese momento parte de la editorial de Dante Quinterno y decide convocar para este emprendimiento a Oski, Ianiro y Liotta. Los personajes de la revista, todos creación de Divito eran fieles reflejos de la sociedad de la época: El doctor merengue, las chicas, Fúlmine, Bómbolo y Falluteli, entre otros.

En esta época, se empiezan también a publicar historias de aventuras con un grafismo más realista. Es el caso de las series Kid, de Rio Grande (1942) de Alberto Breccia, y Miguel Strogoff y La Costa de Marfil (adaptaciones de la obra de Julio Verne y de Emilio Salgari, respectivamente), de José Luis Salinas.

El 13 de abril de 1945 aparece el primer número de una nueva revista de la Editorial Columba: Intervalo en la cual se publicaban historietas apoyadas en modelos literarios (principalmente el folletín), carentes de guión, siendo una mera reproducción textual o un resumen adornado con ilustraciones; el texto repetía lo que las imágenes ya mostraban, incluso sin utilizar el globo de los cómics, utilizando sólo epígrafes o largas tiradas de viñetas ocupadas sólo con palabras. Estas historietas, sin embargo, tuvieron un éxito tal que en 1951 junto a Intervalo comenzó a salir Intervalo Extra, dedicado exclusivamente a adaptaciones de la literatura universal.[6]

En octubre, Dante Quinterno saca a la luz un nuevo semanario de historietas: Patoruzito (incluía en sus páginas centrales la versión infantil de Pataoruzú, creada por Tulio Lovatto y Mirco Repetto), todas hechas por historietistas del país y con dos temáticas principales: acción y aventuras. Langostino de Eduardo Ferro, Rinkel de Lovatto, Ira implacable de Raúl Roux, el Gnomo Pimentón de Oscar Blotta, entre otras, eran las historietas de corte humorístico que componían la publicación. Dentro de la historieta seria destacaba Vito Nervio, al principio realizada por Augusto Cortinas (guiones) y Mirco Repetto (dibujos) y luego de 1946 por Leonardo Wadel y Alberto Breccia.[18]

Cesare Civita, por su parte, instala Editorial Abril en el país y lanza la revista Salgari en 1947, donde el personaje Misterix (de la dupla Ongaro-Campani) adquiere tanta popularidad, que en 1948 decide editar su propia revista, al principio conteniendo material de origen italiano para ir paulatinamente añadiendo obras de autores nacionales.
Años 1950


En julio de 1950 Abril lanza también la revista Cinemisterio, mientras que Columba publica el primer número de Fantasía, la pequeña revista de las grandes historietas cuyo subtítulo hace referencia al tamaño que tenía la revista, conocido como de bolsillo.

En 1951, precisamente en la revista Cinemisterio, publica su primer trabajo el que se convertiría en uno de los guionistas más importantes del país: Héctor Germán Oesterheld. Al mismo momento se suma otra editorial a la publicación de historietas con una revista mensual: Pimpinela (la mayoría de las revistas eran semanales). En ella destaca Duval y Gordon de Wadel y Vieytes. Al año siguiente se publica el que sería el primer éxito de Oesterheld: Bull Rocket, con dibujos de Paul Campani en la revista Misterix. Ya en 1953 comienza a publicarse en la misma revista otra de las obras más conocidas del guionista: Sargento Kirk, junto al dibujante italiano Hugo Pratt. En 1954 irrumpe en la escena una nueva revista de Códex: Gatitos, dedicada al público infantil y con la colaboración de Oesterheld. Ese mismo año, dentro de Pimpinela surge un suplemento, Sabú, dibujada por Carlos Roume y con guiones del prolífico guionista Leonardo Wadel.



En 1955, Oesterheld crea Editorial Frontera junto a su hermano Jorge. Publican versiones noveladas de Bull Rocket y Sargento Kirk. Dos años después salen las primeras revistas de la editorial: Frontera y Hora Cero que se publican mensualmente y tenían la característica de contener historias autoconclusivas. La mayoría de los guiones corren por cuenta de Oesterheld y cuenta con numerosos dibujantes. El 4 de septiembre aparece Hora Cero, Suplemento Semanal dedicada a las historias continuadas (Desde 2005 se festeja el Día de la Historieta los 4 de septiembre en honor a la publicación).[19] Es en esta revista que comienza a publicarse El Eternauta, clásico de la historieta argentina, con guión de Oesterheld y dibujos de Francisco Solano López.

Ese mismo año Columba saca una nueva revista: D'Artagnan y Landrú lanza su propia revista que llevara el nombre de uno de sus personajes: Tía Vicenta, dedicada al humor.

El fin de la década trae consigo el cierre de algunas editoriales y un cambio de concepción respecto a la importación de material extranjero, el cual ya no es tan requerido por el público lector de historietas. A partir de ese momento la producción pasa a ser local y afín a los gustos de una nueva generación de lectores.[20] Se producen entonces innovaciones que constituyen novedades en la articulación (o la oposición) entre dibujo y texto, o entre relato y secuencia gráfica.[21]


El lento declive (1961-1983)

En la década de 1960, el cómic argentino está signado por dos factores contrarios: por un lado esta época marca el inicio de una disminución en la producción de material y un debilitamiento en la industria. La aventura editorial (Editorial Frontera) de Oesterheld termina en 1963 con el número 77 de Hora Cero "Extra" y los derechos de sus personajes pasan a Editorial Ramírez. También sufren un impacto grandes editoriales como las que publicaban Misterix y Rico Tipo. Entre otros, los factores de la decadencia fueron:

* El ingreso al país, en forma masiva, de revistas mexicanas (principalmente de Editorial Novaro) a un precio mucho menor y mejor calidad.
* La invención de la televisión (este factor se da a nivel mundial), que se convirtió en la moda del momento y era gratis.
* La partida a Europa de los mejores dibujantes (donde tienen mayores oportunidades y mejor remuneración) repercute en un descenso en cuanto a calidad artística.[6]

Columba es la única editorial que subsiste a esta crisis manteniendo sus publicaciones tradicionales, pero sacrificando para ello la calidad de edición y espaciando la periodicidad de sus publicaciones: las semanales pasaron a ser quincenales o mensuales. También reemplazó las historietas continuadas por historias autoconclusivas.[6]

Por otro lado, y ya desde los últimos años de la década anterior la historieta argentina había comenzado un proceso de reformulación, de innovaciones formales, que fue proveyéndola de rasgos que le otorgaban una individualidad propia, diferente a otras tradiciones. De la mano de dibujantes como Alberto Breccia, Francisco Solano López, Hugo Pratt, Daniel Haupt y Gustavo Trigo se introduce un expresionismo que se manifiesta, entre otros rasgos, en el cultivo sincopado de los contrastes de tono; en la línea escueta; en la definción de tipos faciales y corporales extremos; en la instalación permamente de detalles que remiten a lo terrible o lo grotesco. Pero estos rasgos no componen un estilo, una novedad (el expresionismo estaba presente en la historieta mundial desde hacía tiempo: Krazy Kat, The Spirit, Dick Tracy). La innovación argentina consistió en la articulación de ese estilo de dibujo con narraciones novelísticas, aventuras que suponían motivaciones psicológicas complejas. El principal guionista de este momento y quién sentó las bases de la nueva forma de narrar fue Héctor Germán Oesterheld.[22] Entre 1962 y 1964, Oesterheld, junto a Alberto Breccia forman una dupla de innovadores para crear uno de los personajes más reconocidos del cómic argentino: Mort Cinder (publicado en Misterix), un sujeto que muere y resucita constantemente.

Es también en esta década que surgirá otro de los íconos historietísticos argentinos: Mafalda, de Quino.[23] Esta tira, que fuera pensada para la publicidad de una línea de electrodomésticos, hace su debut en las páginas de Primera Plana el 29 de septiembre de 1964. En 1965, por diferencias con los editores, Quino traslada a su tira hacia el diario El Mundo, de gran circulación a nivel nacional. Un año después Mafalda se multiplica en diarios de todo el país y también de Uruguay y hacia fin de año se publica el primer libro recopilatorio, agotado en dos días. [23] En 1968, tras el cierre de El Mundo, reaparece en Siete Días y es también publicada en Italia. Para 1971 la tira ya es traducida en nuemerosos idiomas: portugués, inglés, alemán, danés, sueco y flamenco. Dos años después, el 25 de julio se publica la última tira, por decisión irrevocable de su propio autor. Luego de ésto sólo aparecerán dibujos ocasionales (por ejemplo, los que Quino hizo para la campaña de Declaración de los Derechos del Niño que organizó UNICEF en 1977)[23]
Mural de El Eternauta en la línea B de subtes. Imagen tomada de la versión de Oesterheld-Breccia.

En 1966 hizo su debut un historietista, aunque paraguayo, de gran trayectoria en la Argentina: Robin Wood. Lo hace en la revista D'Artagnan junto al dibujante Lucho Olivera con una historieta llamada Aquí la retirada. Un año después, la misma dupla publica el primer episodio de su exitosa obra, Nippur de Lagash.

En octubre de 1968, en consonancia con la nueva conciencia del medio a nivel mundial, el Instituto Di Tella de Buenos Aires organizó la Primera Bienal Mundial de la Historieta, con representación de los países con mayor tradición historietística a nivel mundial: Argentina, Estados Unidos, Brasil, Japón, Italia, Francia, Inglaterra y España.[24] La muestra puso en la escena internacional a los artistas argentinos e hizo que fueran conocidos en círculos ajenos a la historieta. Además, apareció la revista LD (Literatura Dibujada), fundada por Oscar Masotta. Aunque de corta duración (3 números entre noviembre de 1968 y enero de 1969) respresntó la primera revista en publicar ensayos, comentarios y crítica sobre historieta.[25]

También ese año Oesterheld y Alberto Breccia vuelven a colaborar, esta vez sumando al hijo del segundo: Enrique. Juntos crean Che, la vida del Che Guevara, para la editorial Jorge Álvarez. Sin embargo, el gobierno censura la obra y suspende la circulación, secuestrando los originales.

En 1969, en la revista Gente Oesterheld y Alberto Breccia realizan una segunda versión de El Eternauta. Sin embargo, los editores del semanario no están muy conformes con la historieta y deciden dejar de publicarla, obligando así a que Oesterheld resumiera el argumento para darle un fin.



Años 1970


En el año 1972 aparece en la ciudad de Córdoba una publicación dedicada al humor: Hortensia. Con un inicio localista, la revista tendría repercusión a nivel nacional. El mismo año, el 1 de noviembre, se comienza a publicar Satiricón, también dedicada al humor.

En 1973, el Diario Clarín decide hacer una renovación en su contratapa contratando jóvenes autores como Caloi, Crist, Sendra. El mismo año, un 25 de junio llega a su fin una de las tiras argentinas más reconocidas en el mundo, Mafalda.

Un año más tarde hace su aparición una nueva revista dedicada íntegramente al género, Skorpio, propiedad de Ediciones Récord. La revista tuvo como colaboradores a gran parte de los artistas más reconocidos del país.

En el mes de octubre el gobierno de María Estela Martínez de Perón clausura la revista Satiricón. Los editores recurren a la justicia y mientras tanto sacan una nueva revista, de tono más moderado que su predecesora: Chaupinela.

En julio de 1975 se publica la primera tira de El loco Chávez, guionada por Carlos Trillo y dibujos de Horacio Altuna en el diario Clarín. Rápidamente se transforma en popular.

En diciembre de 1976, ya bajo la órbita del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional comienza a publicarse El Eternauta II en la revista Skorpio con Héctor Germán Oesterheld en guión y Francisco Solano López en dibujo. Oesterheld ya participaba en la organización guerrillera Montoneros, lo que se ve reflejado en el carácter panfletario de la historieta a diferencia de la obra original. El guión lo terminó de escribir en la clandestinidad.

El 27 de abril de 1977 es secuestrado Héctor Germán Oesterheld por fuerzas de la dictadura. Se presume que un año después fue asesinado. El 30 de abril de ese mismo año salió el último número de la revista Patoruzú.
Carlos Trillo

En junio del año 1978 sale a la venta una nueva revista Humor que pretendía ser una voz de opinión diferente dentro de un panorama de censura por parte del gobierno del país. Al frente del emprendimiento se encontraba Andrés Cascioli con Ediciones de la Urraca.

Un año después se comienza a publicar Las puertitas del Sr. López en El Péndulo, la cual más tarde recayó en Humor. Editorial Columba lanza una nueva publicación Nippur Magnum, nuevo hogar del popular Nippur de Lagash y otros personajes como Dennis Martin, la revista mantuvo el formato de las otras revistas de la editorial.

En 1980, Clarín se convierte en el primer diario en publicar sólo producción nacional al reemplazar la tira estadounidense Mutt y Jeff con Teodoro y Cía.
La historieta sobreviviente(1984-)
José Muñoz y Carlos Sampayo

El mes de septiembre de 1984 ve el nacimiento de una nueva revista íntegramente dedicada a la historieta que revolucionará el mercado: Fierro, publicada por Ediciones de la Urraca.

En octubre de 1989 se comienza a publicar Comic Magazine, la primera revista profesional especializada en historietas. Tuvo una aparición irregular y no llegó nunca a instalarse, pero ocupó un lugar vacante que luego llenarían otras publicaciones, la cobertura de la historieta como género y temas relacionados con ella, como el cine y la televisión.

Con el dólar barato la historieta extranjera se hace accesible. Los superhéroes norteamericanos y más tarde el manga, inundan el mercado. Las ediciones importadas son más lujosas que las nacionales, y en relación más baratas. Al cómic argentino cada vez se le hace más difícil sobrevivir en el mercado.

En diciembre de 1992 ocurren dos hechos, ambos en Ediciones de la Urraca, que marcan el decaimiento del interés por la historieta autóctona. Luego de 100 números la revista Fierro deja de publicarse. Al mismo tiempo se lanza Cazador, en su propia revista en formato de comic-book. Las revistas de antologías dan lugar a los comic-book, formato predominante proveniente de la industria norteamericana, en el que se editará casi todo lo que se haga en Argentina.

En mayo de 1994 aparece el primer número de Comiqueando, revista especializada en el medio.

En enero de 1996 sale el último número de Skorpio. Sobreviven por algún tiempo más las revistas de Columba, que cada vez reciclan más el material ya publicado. Entre el 7 y 10 de noviembre se llevó a cabo Fantabaires, la 1º Convención de Historietas, Humor Gráfico, Ciencia Ficción y Terror.

En el 2000 el diario Clarín incluyó El Eternauta en su colección La Biblioteca Argentina / Serie Clásicos. Figuraba con el número 24 junto a obras como Martín Fierro y autores como Borges, Sábato o Cortázar. De esta manera la obra de Oesterheld y Solano López en particular y la historieta en general reciben un importante reconocimiento al ser ubicadas junto a lo más importante de la literatura argentina.

Un año después cierra Columba. A mediados del año anterior había cancelado todos los títulos que publicaba desde hacía décadas. Intentando adaptarse a las nuevas tendencias lanzó una serie de comic-books con algunos de sus personajes más conocidos, sin embargo, la poca venta obliga a levantar las publicaciones y en mayo salen los últimos números. Cierra así la editorial que por más tiempo publicó historietas en el país.

En el año 2006, el Museo de Bellas Artes de Chile, le rinde homenaje a la Historieta Argentina, que influyó y fue pionera en toda America Latina, realizando tres muestras de ella en Santiago de Chile. El Museo del Dibujo y la Ilustración de Buenos Aires, envía un importante material para las exhibiciones, que tuvieron gran repercusión en el público y en la prensa y medios culturales en general.

En el año 2007, José Muñoz, dibujante que se inicia realizando los fondos de El Eternauta, ganó el Gran Premio de la ciudad de Angouléme, Francia. Este galardón le dió derecho a presidir el Festival 2008 y en el organizó una muestra de homenaje a la Historieta Argentina. Dicha muestra fue curada por el editor Giustiniano Zuccato y estuvo expuesta en el Musee de la Band Desinee entre los meses de enero y agosto de 2008. Esta muestra contó con el aporte del Museo del Dibujo y la Ilustración de Buenos Aires, el cual envió 80 originales de los artistas mas importantes de la Argentina.

lunes, 30 de noviembre de 2009

DISTOPIA - ANTIUTOPIA






Distopía

Una distopía[1] es una utopía perversa donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal. El término fue acuñado como antónimo de utopía y se usa principalmente para hacer referencia a una sociedad ficticia (frecuentemente emplazada en el futuro cercano) en donde las tendencias sociales se llevan a extremos apocalípticos.


Etimología

De acuerdo al Oxford English Dictionary, el término fue acuñado a fines del siglo XIX por John Stuart Mill, quien también empleaba el sinónimo creado por Bentham, cacotopía, al mismo tiempo. Ambas palabras se basaron en el término utopía, acuñada por Tomás Moro como ou-topía o lugar que no existe, normalmente descrito en términos de una sociedad perfecta o ideal. De ahí, entonces, se deriva distopía, como una utopía negativa donde la realidad transcurre en términos antitéticos a los de una sociedad ideal. Comúnmente, la diferencia entre utopía y distopía depende del punto de vista del autor de la obra o, en algunos casos, de la recepción del propio lector, que juzgue el contexto descrito como deseable o indeseable.

Temática y uso

Los textos basados en distopías surgen como obras de advertencia, o como sátiras, que muestran las tendencias actuales extrapoladas en finales apocalípticos. Las utopías, en cambio, no se basan en la sociedad actual, sino que transcurren en una época y un lugar remotos, o indeterminados, o luego de una ruptura de la continuidad histórica (por ejemplo, las obras de H.G. Wells).

Las distopías guardan mucha relación con la época y el contexto socio-político en que se conciben. Por ejemplo, algunas distopías de la primera mitad del siglo XX advertían de los peligros del socialismo de Estado, de la mediocridad generalizada, del control social, de la evolución de las democracias liberales hacia sociedades totalitarias, del consumismo y el aislamiento (Nosotros, 1984, Un mundo feliz). Otras más recientes son obras de ciencia ficción ambientadas en un futuro cercano y etiquetadas como ciberpunk, que utilizan una ambientación distópica en que el mundo se encuentra coercitivamente dominado por las grandes transnacionales capitalistas con altos grados de sofisticación tecnológica y carácter represivo.

Otras distopías son presentadas como utopías en su visión superficial, pero a medida que los personajes se adentran en la misma descubren que el aparente mundo utópico mantiene ocultas características propias de las distopías que resultan indispensables para su funcionamiento. Estas distopías suelen estar pensadas para advertir sobre los riesgos de la manipulación mediática o política.





Anexo:Distopías en obras culturales

Distopías en la literatura

Distopías en el cine








Distopías en los videojuegos